Cómo reconocer las falsas relaciones mantenidas por conveniencia

Se hace llamar benching y no es nada más que manipulación.

Categoría: 100tifiko - Publicado: 08-11-2018

Las nuevas tecnologías han venido para quedarse, y nos permiten interactuar entre nosotr@s de formas nunca antes imaginadas. Es por eso que estamos en una cultura cada vez más individualista y egocéntrica. De este modo, muchas personas emplean los métodos de comunicación y las redes sociales para satisfacer sus necesidades de ego, en ocasiones generando relaciones tóxicas con el fin de sentirse deseados y mantener elevada la autoestima. Un ejemplo es lo que ocurre en el benching, concepto del que hablaré en esta nota.

Se entiende por benching a aquella situación en la que una persona mantiene cierto contacto con otra, comunicándose con ella generalmente de forma breve y superficial, con el único fin de mantener su interés en la propia persona pero sin pretender obtener amistad ni nada en concreto más allá de beneficiarse de él/ella. O sea que estamos ante un tipo de relación tóxica basada en la manipulación en el que una persona utiliza a otr@ como si fuera un accesario, dejándolo como opción por si no sale nada mejor.

El mecanismo de este comportamiento es similar al que sucede en las adicciones: la interacción con la persona genera en la víctima de benching una sensación de bienestar, que va a disminuir y tendería a desaparecer con la falta de contacto. Sin embargo, la llegada de nuevas comunicaciones, por banales que sean, despiertan de nuevo el deseo del afecto y lazos afectivos auténticos. Es muy habitual, por ejemplo, que realice elogios sobre el otro y hacer que la otra persona permanezca pendiente. Cosa que en muchos casos consigue durante largo tiempo.

Tal vez no tod@s hemos estado expuest@s a este tipo de situaciones y comportamientos del otro, pero es importante saber en qué tipo de contexto se da. El benching es especialmente visible en el contexto de las relaciones de pareja, siendo hoy en día muy visible en aplicaciones para ligar o incluso a través de WhattsApp. Pero al igual que ocurre con el ghosting, no estamos ante algo realmente nuevo: es posible hacer lo mismo telefónicamente o incluso cara a cara.

Pero la pareja no es el único contexto en que pueden aparecer actitudes similares: podemos encontrarlos también presente en relaciones de amistad siendo una parte utilizada por el otro únicamente como un tipo de ‘comodín’, sin valorar realmente a la persona en sí. ¿Te sientes identificad@?

Distintos autores mencionan que parte de sus causas se deben a la sociedad en la que estamos viviendo, en que cada vez se da una mayor individualidad y egocentrismo y se mantienen contactos superficiales a las que no le damos ningún valor. El otro a menudo es utilizado como un objeto o algo de lo que podemos beneficiarnos y nada más.

A nivel personal, quienes realizan esta práctica tienden a presentar un elevado nivel de narcisismo y disfrutar de que otras personas les presten atención. No es necesario que tengan algo con otra persona: lo que mueve a quien lleva a cabo el benching en estos casos es el hecho de sentirse deseado. Por otro lado, también puede ser empleado por personas con baja autoestima que dependan de la aprobación ajena para sentirse bien.

También es frecuente que no se presente empatía con el otro y lo que pueda estar sintiendo, o que exista miedo a quedarse sol@ y recurran a mantener este tipo de relaciones por si no encuentran nada más. “Ni contigo ni sin ti”, probablemente esta sea la frase que mejor describe lo que sucede en el benching a la persona que lo padece. La consecuencia de esto es el surgimiento de una cierta confusión, incertidumbre y una paulatina desilusión. No es raro que disminuya la autoestima (al fin y al cabo la otra persona no nos considera tan importantes) y que nazca la sensación de sentirse utilizad@ o de ser un “premio de consolación”.

Saber qué hacer ante esta situación puede ser complicado, y para much@s personas puede serlo y bastante. El primer paso es aceptar y asumir que si el contacto prolongado sigue el mismo patrón de comportamiento, sea cual sea el motivo estamos sufriendo benching. En esta caso lo más recomendable es cortar el contacto con esa persona, puesto que la otra persona no va a tener la voluntad de hacerlo.

No sería raro que tras dejar de enviar mensajes el sujeto que llevaba a cabo el benching comience a mostrar un interés mucho mayor, producto de la necesidad de ser admirado por el sujeto. Por lo general lo único que se busca en mantener enganchado al otro. Antes de cortar la relación se recomienda hablar los hechos (si el otro no es consciente podría hacer intentos de cambiar, aunque generalmente se hace de manera totalmente voluntaria) y exponerlos claramente, así como también comunicar el cese de la relación de forma clara.

Que nadie te haga sentir distint@ ni menos valorad@, menos personas con un grado de narcisismo y egoísmo que puede dejar repercusiones malas en nosotr@s.

Por: Nathalia Ortiz

Comentarios: