4 Poemas para enamorar eternamente a esa persona especial que te quita el sueño

A veces un detalle clásico hace que sucedan cosas contemporáneas =P

Categoría: Azopotamad - Publicado: 03-10-2017

Uno de los detalles que nunca falla para enamorar a la persona que te gusta son los poemas. Yo cuando comencé a salir con una chica recuerdo que me tenía en las nubes y después de verla siempre me provocaba escribirle, pero no quería que sea algo pasajero que se pierda en el historial de chats. Por esta razón empecé a dedicarle poemas.

La primera vez que le escribí uno recuerdo que ella se emocionó hasta las lágrimas, me abrazó fuerte y me dijo que le había gustado. Me llenó de besos y horas después me llamó al celular para decirme que había pasado la tarde leyendo el poema.

Entonces entendí que, por alguna razón, los poemas tienen cierta magia que a las personas les gusta. Por eso ahora te traemos algunos para que puedas dedicárselo a la persona que te gusta y pueda conocer más a fondo tus sentimientos:

(1) Ella era

Entonces la encontré y no dije nada,
quedé atrapado en el silencio de sus ojos.
Su voz sonaba como eco en mi cabeza,
adonde iba, ella estaba conmigo.

Mis labios llevaban el sabor de los suyos,
sus manos paseando por mi cuerpo,
su cintura.

Ella era la paz que yo quería
y la quería solo para mí.
Había despertado mis celos,
mi desesperación por tenerla cerca.

Era mi calma y mi infierno,
y yo quería quemarme con su fuego.
Envolverme con ella en noches largas.
Perderme en el desierto de su cuerpo.
Encontrar consuelo al sur de su ombligo.
Pasearme en sus caprichos.

Ella estaba en el aire.
Estaba en todos lados.
Y por más que yo quería darle el mundo entero,
no tenía más que amor para ella.


(2) Intenta

Intenta coger mis manos.
Siéntelas.
Son tuyas.

Como son tuyos también mis sueños y mis momentos,
mis despertares y mi andar.

Intenta obsequiarme una mirada,
desafiante y trasnochada.
Intenta seducirme con tu amor,
lléname de ti y endulza mis placeres.

Regálame un beso, un día, una noche.
Regálame el corazón que yo te regalo el mío.
Encadenemos un instante,
Un momento

Intenta callar,
intenta no decir nada,
solo veme en la oscuridad de tus pensamientos.

Intenta cambiar mis latidos,
mis energías y mis despertares.
Quiero que todo lo mío sea tuyo.

Perdámonos en un suspiro,
en una caricia o en verso inadvertido.

Enlacemos nuestros labios hasta enloquecer.
Escondámonos del tiempo,
que jamás nos encuentre.

Intenta huir,
intenta perderte,
intentar alejarte.
Intenta lo que quieras, pero llévame contigo.

(3) Otra vez tú

Serán tus ojos
tus manos
tus labios
y otra vez tú.

Caminas hacia no sé dónde,
buscando no sé qué.
Tus huellas se pierden en el horizonte;
a lo lejos, un muchachito,
te mira y suspira,
es un suspiro tranquilo,
acompaña tus pasos
y piensa: otra vez tú.

Disimula entusiasmo,
esconde sus miedos,
va a tu encuentro,
no teme al destino,
y ahí estás,
otra vez tú.

Se detiene el tiempo,
se prolonga el abrazo,
se instala el silencio,
caminas entre las sombras,
otra vez tú.

Eres lluvia de verano,
eres mi tarde de abril,
eres el sol de otoño,
eres el norte y el sur,
el viento sopla frío afuera
y ahí estás, otra vez tú.

(4) Ella está conmigo

Caminamos,
nos miramos,
nos reímos y jugamos,
el beso no tardó en llegar.

Meses más tarde,
compartimos el mismo sentimiento.
Hoy duerme a mi lado,
entre mis brazos,
su respiración es lenta,
tenue, no tiene prisa.
Su mano tibia descansa peligrosamente en mi cintura.
Acaricio su cabello mientras busco en mí
palabras para ella.
Afuera el viento sopla frio.

El sueño no me alcanza
pero no importa, ella está conmigo.
Su respiración sigue lenta
 y duerme en un descanso tranquilo.

El silencio suena en esta madrugada eterna
eterna porque ella está conmigo.

Por: Johanna Jiménez de la Torre

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