No creerás como se ejercitaban las mujeres en 1940

Las maquinas eran totalmente diferentes a las actuales.

Categoría: Azopotamad - Publicado: 21-01-2018

La mayoría de las actividades del ser humano cambian con el paso del tiempo. La moda, la alimentación, la convivencia social y hasta el ejercicio se transforman con el paso de los años.

Aunque ahora se nos hace de lo más normal que las mujeres acudan a los mismos gimnasio que los hombres o practiquen los mismos deportes, no siempre fue así. Además de acudir a recintos donde sólo podían ingresar féminas, las actividades eran muy diferentes para cada género.

En la década de los años 40 surgió una euforia por el ejercicio llamada ‘moda adelgazante’. A diferencia de los clubes deportivos o los gimnasios masculinos, los recintos de actividad física para mujeres tenían un nombre para diferenciarlos: Slenderizing salons.

Además de un nombre propio, tenían características muy específicas, pues en lugar de aparatos de ejercicio había máquinas de masaje (si es que se les puede llamar masajes) para remover la grasa y reducir las medidas de ciertas partes del cuerpo, como cadera, cintura y brazos.

Pero, ¿por qué las mujeres recurrían a estas ‘máquinas de tortura’? No es que quisieran adelgazar por arte de magia o que se negaran a seguir una dieta saludable. Lo que ocurría es que los cánones de belleza de la época señalaban que para ser bella había que lucir esbelta, pero también conservar una actitud femenina. ¿Qué significa esto? Que no era bien visto que las chicas sudaran ni hicieran movimientos bruscos, como sucede en la mayoría de los deportes.

Los Slenderizing salons hacían hincapié en la ventaja de que las señoritas podían moldear su figura de manera cómoda y relajada, sin tener que usar ropa poco favorecedora o despeinarse. Es decir, podían tener la cintura marcada, el abdomen plano y los brazos firmes sin una gota de sudor ni terminar con una respiración agitada por el esfuerzo, ya que esto iba en contra de la idea de que una mujer debe conservar una imagen tranquila y fresca.

Estas máquinas de ejercicio eran conocidas como ‘reductores’ y estaban equipadas con bobinas y rodillos que causaban presión, fricción y vibraciones sobre las ‘áreas más problemáticas’ como el abdomen, los muslos y los brazos. Debido a que no necesitaban moverse, algunas incluso utilizaban aprovechaban el tiempo para tejer o leer, mientras los rodillos de metal recorrían su cuerpo para eliminar de la indeseable grasa.

Por: Grecia Sotomayor Araujo

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