El diccionario emocional, ¿te atreves a saberlo?

Dolencias y Enfermedades más comunes de la A a la B.

Categoría: Azopotamad - Publicado: 11-07-2018

En una nota anterior hablé sobre La Emoción No Sanada = Cuerpo Enfermo y hoy quiero compartir algunas dolencias y/o enfermedades que se presentan constantemente o que suelen ser más comunes. Hoy partiremos con la letra A y B.

1) Absceso: El absceso es una acumulación de pus en un lugar determinado. En el absceso caliente, la acumulación purulenta aumenta con rapidez mostrando 4 tipos de signos de inflamación: tumor, enrojecimiento, calor y dolor. En cambio el absceso frío se caracteriza por ser la acumulación de líquido que se forma lentamente sin que aparezcan dichos signos de inflamación.

Ahora lee con detención: un absceso es una señal de ira reprimida durante mucho tiempo. Frecuentemente es un exceso de irritación o disgusto que no consigo expresar con relación a mí, a una persona o situación. Para averiguar en qué área de la vida se ubica esta ira, deberás ver el lugar donde se encuentra. Por ejemplo, si se sitúa en la pierna, está conectado con las resistencias y conflictos, lo cual me indica que debo orientar mi vida en ciertas direcciones. Si se sitúa al nivel de mis ojos, se trata de una dificultad en ver quien soy, lo que soy y a donde voy. En mis orejas, es algo que oigo.

Si el absceso es superficial y está accesible al tacto, corresponde a una rabia referente a situaciones de mi vida que pueden estar fácilmente identificables. El absceso profundo que puede encontrarse en el interior de mi cuerpo corresponde a una decepción con relación a los sentimientos más profundos de mí ser.

Se recomienda que hagas limpieza de tus pensamientos. Es posible que tengas pensamientos malsanos hacia ti mism@ o hacia otra persona. Cuando te enojas, ¿sientes deseos de perjudicar a alguien? ¿O los has reprimido hasta tal punto que ya no puedes contenerlos? Por eso explota, se manifiesta físicamente y con dolor, porque quizás haya un sentimiento de vergüenza relacionado con un temor oculto en ti.
 

2) Acné: Con frecuencia el acné se inicia en la pubertad, y esta afección de la piel se limita, por lo general, en las partes grasosas del rostro.

El acné indica un deseo de no acercarse a los demás, de no dejarse ver demasiado, sobre todo de cerca. Este problema indica que la persona no se ama, no sabe amarse y que tiene poca autoestima. Es un alma sensible y de rendirse sobre sí mismx. Por eso se presenta con mayor frecuencia en los adolescentes, justo cuando están en la etapa donde se hacen muchas preguntas y se avergüenzan fácilmente de sí mismos. Esta enfermedad también es frecuente en aquellos que se esfuerzan por ser otra persona para complacer a algún miembro de la familia (¡me siento tan identificada con esto!). Creo una negatividad bajo mi piel, me comparo, me siento limitad@ en mi espacio vital y me rechazo.

El acné puede situarse en la espalda, lo cual significa que se refiere a mi pasado, mis costumbres, mis miedos anteriores y mis angustias. Otro modo de rechazarme. Cuando se sitúa en la parte alta de la espalda, representa la ira reprimida o irritación que intenta hallar un alivio. En el pecho representa el porvenir y lo que está previsto para mí.

Se recomienda que si ya eres una persona adulta, regreses a tu adolescencia y revises lo que pasó durante ese período de vida. La persistencia del acné indica que sigues viviendo las mismas aflicciones de la adolescencia… y que ¡ya es tiempo de que cambies la percepción de ti mism@!
 

3) Afonía: Cuando una persona pierde la voz o suena muy apagada, presenta un choque efectivo que sacude la sensibilidad de la persona, quien luego se esfuerza demasiado para hablar, aun cuando no exprese todo lo que su corazón desearía decir. Finalmente los sonidos acaban por extinguirse. La voz de por sí es expresión, sobre todo la creatividad. Por lo tanto es muy importante para mí que vuelva a conectar con el soplo de mi comunicación interior. Aún es posible que esta experiencia me proteja porque estoy en un estado en ya no debo hablar, ya no puedo decir secretos.

Se recomienda que más que creer que debes apagarte y dejar de hablar, sería sensato que revisaras lo que tu corazón quiere decir realmente y permitirte no hablar más que para decir palabras verdaderas, expresadas con amor. No es necesario que te fuerces a hablar para verte bien o para ser aceptad@ y querid@.
 

4) Alergias (en general): Esta se define como un aumento de la capacidad del organismo para reaccionar ante una sustancia extraña. La persona alérgica vive en una contradicción interna. Una parte de ella quiere algo y otra parte se lo prohíbe. Por lo general la persona alérgica siente aversión hacia alguien y no puede tolerarlo.

Las alergias también tienden a indicar un profundo nivel de intolerancia, quizás el miedo a tener que participar plenamente a la vida, a liberarme de todas las muletas emotivas que me soportan y que me permitirían vivir la autosuficiencia.

Se recomienda que si sufres algún tipo de alergia, encuentra la situación o la persona hacia la cual sientes hostilidad y cuya aprobación buscas al mismo tiempo (comúnmente es una persona cercana). No creas que tienes que ser sumiso para ser querid@. Es interesante recalcar que la persona que se vuelve con frecuencia alérgica a algo que le gusta. Por ejemplo, te encantan los productos lácteos y eres alérgic@ a ellos. Si eres alérgic@ a un alimento, tal vez te resulte difícil concederte el derecho de experimentar placer con las cosas buenas de la vida.
 

5) Accidente: Un accidente es un suceso no previsto, por lo que es frecuente que se considere como un “producto al azar”. Pero con mucha frecuencia se suele escuchar que el azar no existe. Por lo tanto, aquí es importante observar qué parte del cuerpo resultó herida, así como la gravedad de la lesión.

El accidente se produce para que la persona se dé cuenta de que se siente culpable, que se acusa de algo en el nivel del “Yo Soy”. Por ejemplo, una madre está haciendo los quehaceres domésticos y su hijo la llama desde la otra habitación. Ella finge no haber oído porque le parece que puede esperar y, al seguir haciendo sus labores, se cae y se lastima una pierna. Si se hiciera la pregunta: “¿en qué estaba pensando?”, se daría cuenta de que se estaba sintiendo como una madre sin corazón. Tener un accidente es una de las formas que los seres humanos utilizan para neutralizar la culpabilidad. Creen que así pagan su culpa. Desafortunadamente, todo esto sucede de un modo muy inconsciente.

Se recomienda que revises tu percepción mental de la culpabilidad, y que te preguntes cada vez que te acuses si de veras tuviste la intención de causar daño. En el ejemplo antes citado, ¿crees que la madre quería “hacerle daño” al hijo? Por otro lado, cuando una persona es culpable, la ley de causa y efecto se ocupa de ella, porque todo nos regresa según nuestra intención.


6) Boca: Por ser la parte superior del sistema digestivo, todo problema en la boca indica un rechazo a una idea nueva, a digerirla y utilizarla. Esta idea nueva puede provenir de uno mismo o de otra persona. El rechazo es originado por una reacción demasiado rápida en la que no nos damos tiempo para analizar todos los aspectos de la situación. La persona que se muerde el interior de la boca se está frenando para no decir algunas cosas que quiere ocultar y que la angustian. La boca entonces es la manifestación de mi personalidad, de mis apetitos, mis deseos, mis esperanzas y de mis rasgos de carácter.

Se recomienda darse cuenta de que te domina uno de tus temores, reaccionaste demasiado rápido y que no te sucederá nada malo si te permites retractarte de tu decisión. Por el contrario, te beneficiará y seguramente agradará a la otra persona. Toma conciencia de ellos y nos los retengas demasiado tiempo. Permítete decir lo que tienes que decir, sin pensar que los demás van a condenarte.


7) Bronquios: Estos son los conductos por los cuales entra el aire a los pulmones, o sea representan la vida. Una dolencia o dolor en el nivel de mis bronquios significan habitualmente que tengo el mal vivir, que tengo menos interés y alegría en mi vida. Mis bronquios representan mi espacio vital, mis delimitaciones. Si tengo la sensación de que voy a perder mi “territorio” o a alguien que está vinculado a él, mi inseguridad activará una enfermedad en los bronquios.

Se recomienda que debo tener plena confianza en mí mism@, nadie podrá “invadirme” porque el espacio de cada cual está bien delimitado y cada cual podrá vivir en el respeto y la armonía. Compruebo cual es la persona o situación asociada a este dolor y lo que debo hacer para cambiar esto. Tengo necesidad de crear situaciones que son propicios a la risa y a la relajación.


8) Bruxismo: En primer lugar los dientes representan las decisiones y cierta forma de agresividad. El bruxismo o también conocido como el chirrido de dientes, significa una ira inconsciente que aflora en la superficie, una rabia reprimida que se expresa frecuentemente en las noches. Estoy muy nervios@ interiormente, me retengo y no digo o hago ciertas cosas. El bruxismo o chirrido de dientes me indica mi miedo a abrirme para tomar decisiones y el ruido expresa una forma de gemido interior.

Se recomienda aprender a ver las situaciones como son. Si es necesario, acepta pedir ayuda para que puedas apreciar mejor. Ocúpate de tu “Yo Quiero”. Vuelve a conectarte con tu poder interior y concédete permiso para defenderte. Tu mejor protección para que no dejes que te utilicen es el amor verdadero hacia tus seres queridos.
 

9) Bulimia: La persona que sufre bulimia siente permanentemente un apetito incontrolable que lo/la lleva a alimentarse de manera precipitada y excesiva. Este tipo de problema es netamente de tipo afectivo, igual que la anorexia. Pero en este caso, la bulimia es una pérdida del control y está muy vinculada a la madre (fuente de vida), por lo tanto, es lógico suponer que la persona afectada se reprimió demasiado de querer y aceptar a su madre, y sobre todo de aceptar a la mujer que hay en su madre.

Se recomienda que si sufres bulimia, es muy posible que desde niñ@ creyeras que tu madre lo acaparaba todo o que ocuparas demasiado lugar en su vida. Una parte de ti no la quiere y la otra tiene miedo de ser abandonada. También es muy probable que te avergüences de algo ante ella. Es importante que en este caso verifiques si tu reacción está bien fundada y que te manifiestes todo lo posible. Comprobarás que ella tuvo el mismo problema que tú con su progenitor del mismo género, y que te quiere más de lo que podrías haber imaginado. Lo que originó el problema no es lo que sucedió con tu madre, sino tu percepción de lo acontecido.


Espero que te haya gustado esta nota, para la próxima incorporaré más dolencias.

¡Feliz miércoles!

Por: La Lune Chik

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