
Por supuesto hubo cumbre en Barcelona. Eran poco antes de las 17.00 horas cuando Messi llegó hasta el hotel donde se encuentra recluído Maradona desde su aterrizaje en la Ciudad Condal. Leo llegó solo y conduciendo su propio vehículo.
El encuentro se prolongó por espacio de poco más de dos horas. Son pocos los detalles que han trascendido de la charla que se realizó en un pequeño salón, aunque hubo tiempo para comentar los problemas bucales de Messi, así como cuestiones de orden más interno de la selección Argentina pensando en los preparativos de cara al Mundial de Sudáfrica.
Al finalizar la reunión, el futbolista azulgrana salió solo del céntrico hotel barcelonés y apenas si tuvo tiempo de firmar un par de autógrafos antes de desaparecer en su vehículo.
Fuente: sport.es