
Nuevamente reinando. Manuel Burga se entornilla cada vez más en el sillón presidencial de la Federación Peruana de Fútbol. El personaje impopular del año es respaldado por los entes regidores del balompié nacional, mientras que el 92% de los hinchas lo repudian.
A Manuel Burga se le ha juzgado hasta de lavado de activos, pero igual sale librado. En este año, mientras que las mejores selecciones jugaban el mundial, y las otras se preparaban con nuevos entrenadores; nuestro equipo patrio, por gracia del mandamás de la FPF, continuaba acéfalo. Recién en el mes de julio y por insistencia de los clubes llegaron a contratar a Sergio Markarián.
El tema de la re-reelección se veía venir y traspaso las fronteras de las pesadillas para convertirse en la cruda realidad. Lanzó su candidatura el último día, y si bien tuvo a 2 contendores, el ex árbitro, Manuel Tejada, y el directivo Freddy Ames (que al final se retiro) las cabezas de las departamentales lo respaldaron.
A Burga no le importa que le digan en su cara que se largue de la Federación Peruana Fútbol, ni las palabras del presidente del IPD, Arturo Woodman, ni las del capitán de la selección, Claudio Pizarro, ni la encuesta que lo aborrecía y los hinchas que en la redes sociales estuvieron de luto y marcharon a la Videna.
Burga consideró postular ‘por que unos amigos se lo dijeron’. Embargado por el sentimiento de las fiestas del fin de año, le deseo una ‘Feliz Navidad a Claudio Pizarro’ y en un entrevista de radio creyó que debería cobrar regalías por los muñecos de Año Nuevo con su rostro. ¡Ese personaje dirige el fútbol peruano!
Por: Luis Rodriguez/NetJoven