Trucos para hacer que los zapatos no te hagan más daño

Con estos consejos te olvidaras de los dolores y andarás todo el día con esos zapatos que tanto amas

De seguro en tu zapatera guardas algunos pares de zapatos que te encantan, pero que no utilizas nunca porque cada vez que te los pones a los minutos sientes un dolor horrible en tus pies.

Por suerte, existen algunos trucos que puedes usar y te permitirán amoldarlos a tus pues esos zapatos y puedas utilizarlos con mucha comodidad.

Medias gruesas + secador de cabello

Ponte un par de medios gruesas y calza los zapatos. Camina un poco con ellos y después dales un poco de aire caliente con la ayuda del secador de pelo. Este truco ayuda a que el zapato se ensanche.

Trucos para que tus zapatos no te molesten más daño

Desodorante

Antes de salir de casa aplica un poco de desodorante del tipo roll on en los pies. No lo apliques en todo el pie; pásalo por los dedos, los talones y la parte lateral, la cual es la zona donde los pies sufren de mayor fricción y se lastiman más.

Talco

Este producto funciona casi igual al desodorante y te ayudará aliviar el dolor que se siente por la fricción del calzado en la piel. Para que el calzado se amolde, pasa un poco de talco en toda la zona antes de ponértelo.

Banditas

Coloca banditas adhesivas en las zonas donde el zapato te molesta, por lo general en los talones y en el área de los dedos, para evitar la fricción y prevenir un futuro dolor de pies.

Trucos para que tus zapatos no sigan haciéndote más daño

Tejido adhesivo

Si el zapato es muy abierto y las banditas no quedan muy estéticas al pegarlas en tus pies, tienes otra opción. Usa adhesivos decorativos, corta un pedazo y pégalo en el lugar donde te aprieta más el calzado.

Tiras de silicona

Las encuentras en tiendas de ortopedia o en farmacias y son las que se utilizan en quinesiología. Son tiras de silicona que deben ser pegadas en la parte interior del zapato, por lo general en la suela y en los laterales, ya que dejan el calzado suave y confortable por dentro.

Recuerda:

No te calces los zapatos con los pies mojados; la humedad de la piel empeora la fricción entre el pie y el calzado, el cual produce dolor y molestias.

Por: Daniela Odar

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Publicado: 28-12-2017

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