¿WhatsApp arruina relaciones?

Fíjate en qué haces y te diré quién eres.

Muchas personas llegan a creer que WhatsApp debe ser la forma de comunicación primordial en una relación. Consideran que estar conectados 24/7 asegura un amor confiable y hasta duradero; qué gran mentira, ¿no? Sin embargo, durante cientos de años, han habido noviazgos prósperos y, en bastantes ocasiones, las parejas podían mirarse ni hablarse durante días, semanas o meses. Entonces, ¿por qué darle tanta importancia a una aplicación que parece destruir más parejas que cualquier otra cosa? No nos volvamos tan superficiales por favor...

Con la llegada de las aplicaciones las personas cada vez están desarrollando más ansiedad; esto implica que su necesidad de comunicación sea inmediata y que, aunque sólo consista en mensajes de texto, les parece más importante de lo que realmente es. Lo recomendable es dejar de pensar que esta aplicación es necesaria en nuestra vida diaria y acostumbrarse a una relación en donde las pláticas en persona sean más relevantes. Porque sí lo son. Pero, si no quieres dejar de hacer eso, aquí están las cosas que debes dejar de hacer para superar tu absurda manía:

-Darle importancia a las tickets azules.

Si eres de l@s que comienzan a sudar cuando no obtienes respuesta de alguien que leyó tu mensaje hace dos minutos, o de aquellos que decidieron quitarlas para evitar reclamos, darle relevancia a las tickets azules es uno de los errores primordiales al usar WhatsApp. Si tan sólo tod@s aprendieran a ignorarlas o a dejar de presionar a las personas para que respondan rápidamente, quizás menos parejas se separarían por reclamos vinculados con esos símbolos del infierno.

-Responder con un “ok”.

Así sea un “ok” o cualquier respuesta con una sílaba, será percibido como un acto grosero ante el receptor… Si es de aquellos que exige al menos una frase de varias palabras para demostrar que le interesa una conversación, definitivamente lo tomará como una ofensa. Es una estupidez; sin embargo, muchas personas suelen ser sensibles con este asunto, en especial porque creen que esas respuestas son cortantes e indican que la plática ya no está siendo agradable.

-Despedirte de tu pareja, pero desconectarte mucho después.

Esto sí podría ser una grosería grande. No existe nada peor que te digan “Me voy a dormir” a las 10 de la noche y verlos conectados aún a las 2 de la mañana. Eso da a entender que no quiere seguir hablando o, peor, que está conversando con alguien más. Así que si no quieres pasar una madrugada discutiendo o despertar con un mensaje de enojo, lo mejor es ser honest@s y mostrar tu descontento (de la mejor manera por favor).

-Mandar indirectas en tu estado.

Nada más inmadur@ que poner una frase para llamar la atención y decir que no es por nada, cuando claramente tiene un significado oculto. Actualizar estados para hacer sentir mal a una pareja, o ser lo suficientemente tont@ como para quejarse es una forma infantil de actuar y, en vez de hacer que tu pareja se acerque a dialogar, la alejará. No seas torpe con tus acciones...

-Mirar su última conexión.

Si eres de los ansios@s, celos@s, obsesiv@s que necesitan estar al pendiente de tu pareja las 24 horas, tienes un problema y sólo empeorará si te la pasas mirando cuándo fue la última vez que tu pareja estuvo activa. De igual forma, esperar a que siempre esté disponible para ti es completamente absurdo y demasiado posesiv@; te recomiendo que cambies e ignores esa obsesión absurda y aprendas a tener una conversación normal con mensajes. Nadie necesita sentirse presionado todo el día. ¿O tú sí?

-Espiar a tu pareja.

Entrar al WhatsApp de tu pareja, leer las conversaciones y ver que te está engañando, claramente puede acabar con tu relación. Pero hacerlo, no encontrar nada y ser descubierto es aún peor. Conversa tu “obsesión” y sobre todo miedo de ser abandonad@, pero además saca a flote que no te importa cruzar los límites de la privacidad y que no confías en esa persona. Si no crees en tu novio ¿para qué invadir su espacio y buscar dentro de su teléfono algún problema? Mejor déjalo.

Las nuevas tecnologías, en vez de acercarnos (como lo piensa mucha gente) parece alejarnos y acostumbra a las personas a mirar la comunicación digital como algo primordial y la inmediatez como señal de cariño. No tod@s tienen que estarse hablando las 24 horas del día; es importante que en una pareja cada quien pueda vivir de forma independiente y disfrutar más los momentos en los que están junt@s. Pensar que una aplicación revela qué tanto le importa alguien a una persona es simplemente absurdo e innecesario. ¡Sal de ese pozo!

Por: Nathalia Ortiz

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Publicado: 29-04-2019

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