Especialista revela que el 'renegar' te aumentaría de peso

El estar enojado causa muchas dificultades en nuestra salud.

Cuando nos enfadamos se liberan una serie de sustancias químicas como la adrenalina que alteran el sistema inmunológico, induciendo dolores de cabeza, musculares y nos hace más sensibles a enfermedades como dermatitis, gastritis y colitis.

Además, pueden afectar las relaciones de amistades y familiares. Cuando estamos molestos podemos lastimar a otras personas ya sea física o emocionalmente, dando como consecuencia rencor y deseo de desquite.

Asimismo, a nivel emocional, se aumenta la sensación de ira, la incapacidad de pensar y decir palabras coherentes, perdiendo así el control de la situación. Trayendo como resultado que nuestros músculos y articulaciones se pongan rígidos, la sangre transite a mínima celeridad, así como también, se altera la actividad cerebral, hormonal, cardiovascular y el sistema nervioso.

Demuestran que cuando dejamos de reír y nos molestamos, hace que nuestro cuerpo suba unos kilos de más, así mismo indica que, cuando estamos enojados nuestro organismo segrega unas sustancias como son, la adrenalina y cortisol, son hormonas que aumenta el ritmo cardiaco, contrae los vasos sanguíneos, acelera el metabolismo, ocasionando así, que se produzca una inflamación, haciendo que las células no puedan liberar la energía y que el peso aumente.

¿Qué sucede cuando nuestro organismo no puede liberar energía?

Cuando una persona consume más energía de la que realmente necesita, en muchos casos la energía que sobra se convierte en grasa, se almacena en el tejido adiposo y el individuo comienza a engordar. Cuando este aumento se perpetúa, la persona se convierte en obesa, lo cual está asociada a problemas de salud.

Por: Grecia Sotomayor Araujo

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Publicado: 29-04-2019

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