Los 5 beneficios de ducharse con agua fría

Este hábito puede resultar muy ventajoso si lo incorporamos a nuestra rutina.

Algunos de estos beneficios pueden observarse directamente tras un contacto esporádico con el agua fría, pero otros beneficios serán menos visibles a menos que exista un hábito o cierta regularidad.

1. Mejora la circulación

La exposición al agua fría tiene repercusiones positivas a nivel cardiovascular: ante el frío nuestra tasa cardíaca aumenta y se contraen los vasos sanguíneos. La sangre viaja a gran velocidad y cargada de oxígeno a los órganos principales y a los músculos, mejorando la circulación hacia estas áreas. En este sentido resulta recomendable ir alternando entre duchas frías y otras con agua caliente (que harían que la sangre se dirigiera más fácilmente a la superficie de la piel).

Sin embargo, deben tener mucha precaución las personas que padezcan algún tipo de cardiopatía y trastorno cardiovascular, ya que la contracción de los vasos sanguíneos y la aceleración del ritmo cardíaco puede ser perjudicial en su caso.

2. Incrementa la capacidad atencional

La activación del sistema nervioso es otro de los beneficios de ducharse con agua fría, la cual estimula la secreción de ciertos neurotransmisores como la noradrenalina que nos hace poder estar atentos y vígiles.

3. Mejora tu estado de ánimo

Ducharse con agua fría tiene efectos relevantes en el estado de ánimo. Y es que el choque térmico con el agua fría hace que se estimule la producción de noradrenalina en el cerebro, lo que en último término va a generar una mayor activación y una leve mejoría del humor, aliviando estrés y la ansiedad. Otros estudios indican que también genera una disminución del nivel de cortisol.

4. Incrementa la oxigenación

Cuando nuestro cuerpo entre en contacto con agua muy fría, inmediatamente solemos empezar a acelerar nuestra respiración. Ello está vinculado a la anteriormente citada alteración y aceleración cardiovascular. El cuerpo necesita una mayor cantidad de energía para hacer frente al frío, lo que implica acelerar la adquisición de oxígeno. Así, aumentan los niveles de oxígeno de nuestro organismo, así como el ritmo con el que la sangre circula por el cuerpo.

5. Acelera el metabolismo

Como se ha indicado anteriormente, ante la presencia de frío nuestro cuerpo va a empezar a demandar energía con el fin de poder mantener la temperatura interna en niveles adecuados. Para ello, genera una aceleración del metabolismo, consumiendo los recursos almacenados en el organismo. La consecuencia de esto es que con la exposición al frío empezamos a quemar azúcares y grasas para mantener la temperatura corporal a niveles aceptables.

Por: Grecia Sotomayor Araujo

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Publicado: 29-04-2019

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