¿Cuál sería tu motivo para dejar de fumar tabaco?

Aquí te doy 9 razones.

La gran mayoría de la población sabe que el tabaco es malo para la salud y hoy en día el hecho de fumar sigue estando socialmente bien visto, una gran cantidad de fumadores se plantean intentar dejar esta peligrosa dependencia.

Aunque es difícil y en un primer momento suele aparecer cierta ansiedad, a la larga dejar de fumar es altamente beneficioso.

A continuación veremos los beneficios más habituales:


1. Recuperación de ritmo cardíaco y tensión arterial normales.

Este efecto es probablemente de los más rápidos en ocurrir, dado que aparece a los veinte minutos del no consumo. También se observa una mejora de la capacidad pulmonar y la circulación ya durante el primer mes, y en ambos casos la mejoría va aumentando con el paso del tiempo hasta poder llegar a la normalidad.
 

2. La esperanza de vida vuelve poco a poco a la normalidad.

En comparación con un no fumador, alguien con adicción al tabaco va reduciendo su esperanza de vida en función del consumo y del tiempo que hace que empezó a hacerlo. Concretamente, dejarlo antes de los 30 suele implicar una esperanza de vida diez años mayor que quienes continúan haciéndolo, mientras que a los cuarentena la media estaría en nueve, a los cincuenta en seis y a los sesenta en tres.


3. Se reduce el riesgo de cáncer.

Probablemente el cáncer de pulmón es la enfermedad con la que tradicionalmente más se ha relacionado el hecho de fumar. Además de este, otro de los más habituales en fumadores es el de tráquea. Estos y otros como el de vejiga, páncreas o boca van a ver cómo el cese del consumo reduce con el tiempo su probabilidad de aparición disminuyendo a la mitad a los diez años.
 

4. Se recupera la capacidad pulmonar.

Poco a poco se reduce la típica bronquitis y carrespeo (si bien al principio de dejar el tabaco suele toserse más que antes ya que el cuerpo intenta expulsar la mucosidad de los pulmones), además de aumentar la cantidad de tiempo que puede mantenerse haciendo ejercicio físico. La fatiga suele disminuir a partir del primer mes, en consonancia con la progresiva recuperación de dicha capacidad pulmonar.
 

5. Se reduce el riesgo de enfermedad coronaria y cerebrovascular.

Otra de las causas de muerte más comunes en fumadores son las enfermedades coronarias, algo que poco a poco se irá reduciendo según pase el tiempo sin consumo. Ya durante el primer año los riesgos se reducen a casi la mitad, y a los quince años sin fumar se calcula que el riesgo de problema coronario es ya semejante al de un no fumador.

Del mismo modo, la probabilidad de accidente cerebrovascular se reduce hasta la normalidad (en un período que puede oscilar entre cinco o diez años en llegar, dependiendo de cada caso). También disminuye el riesgo de que se repitan eventos coronarios.
 

6. Menos mareos y cefaleas.

Si bien no ocurre en todas las personas, no es infrecuente que fumadores muy habituales puedan padecer mareos y dolores de cabeza provocados por el estrechamiento y aumento de la fragilidad de los vasos sanguíneos del cerebro, así como por la menor cantidad de oxígeno que llega a éste.

Quienes dejan de fumar es probable que inicialmente experimenten un aumento de estos síntomas, pero según se mejoran los niveles de oxígeno que llegan al cerebro dichos problemas se irán reduciendo progresivamente.
 

7. Piel y dentadura más sanas.

El tabaco también tiene un efecto adverso sobre la piel, generando un envejecimiento prematuro de esta. También la dentadura se ve afectada, favoreciendo la llegada de problemas como el sarro y coloreando los dientes. Si bien en este sentido los problemas que ya hayan aparecido no suelen desaparecer (aunque suele recuperarse el brillo de la piel así como su elasticidad), dejar de fumar evitará que se acentúen.
 

8. Un efecto en la economía.

Si bien no se trata de un efecto directo sobre la salud, el hecho de dejar de fumar también supone el cese de un gasto habitual y constante, además de cada vez más elevado (según el precio va aumentando).
 

9. Beneficios para otros.

No sólo la propia salud se ve favorecida por el cese del hábito tabáquico, sino que el entorno cercano habitual también tendrá menor probabilidad de padecer algunos problemas de salud derivadas de su condición de fumador pasivo.


Por: Nathalia Ortiz

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Publicado: 29-04-2019

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