Científicos descubren que ‘Oumuamua’ no es ni cometa ni asteroide…

¿Cuál es el real origen de este objeto interestelar?

La roca interestelar ‘"Oumuamua" ha escapado del sistema solar, dejando imprecisión a su paso. Las primeras mediciones parecían indicar que era un asteroide, una roca seca muy parecida a las que se encuentran en órbita entre Marte y Júpiter. Luego, en el verano pasado, los astrónomos llegaron a la conclusión de que se trataba de un cometa, un cuerpo helado lanzado de los lejanos confines de un sistema planetario lejano. Sin embargo, parece que no se trata de nada de eso. Ahora, una nueva investigación ha encontrado inconsistencias en esta conclusión, apuntando que "Oumuamua puede no ser un cometa después de todo. Ya sea en realidad un cometa o un asteroide, una cosa está clara: Oumuamua no se parece a nada que se haya visto antes."

El objeto fue descubierto por primera vez hace un año por científicos con el telescopio Pan-STARRS en Hawaii. ‘Oumuamua, que significa explorador parecía ser un asteroide rocoso y alargado al principio, un puro o cigarro cósmico. Otros astrónomos se unieron rápidamente al seguimiento, midiendo todo lo que podían. En diciembre pasado, un equipo de astrónomos publicó los espectros electromagnéticos de Oumuamua, que se pueden usar para probar de qué está hecho un objeto. Los investigadores descubrieron que unos fragmentos hielos con material orgánico similar a los que se ven en los cometas de nuestro sistema solar se escondían justo debajo de la superficie de ‘Oumuamua. Ese hielo podría haber sobrevivido a un largo viaje interestelar.

También miraron la rotación de ‘Oumuamua. Muchos asteroides tienden a girar alrededor de su eje. ‘Oumuamua, por el contrario, iba en caída libre. Unos meses más tarde, otro aporte encontró que ‘Oumuamua no solo estaba siendo atraído por la gravedad del sol; en su lugar, estaba siendo ligeramente acelerado por una fuerza invisible, que argumentaron que sólo podía atribuirse a la «desgasificación» del cometa que actúa como un propulsor. Con esta información extra, el caso parecía estar cerrado.

Ann-Marie Madigan, astrofísica de la Universidad de Colorado en Boulder, dijo en un comunicado: “Hay más cometas, y es más fácil alejarlos de un sistema planetario. Para el primer viajero interestelar que vemos en nuestro sistema solar, que sea un asteroide, sería impactante”.

Sin embargo, los cometas tienen colas. Y ‘Oumuamua, si de hecho estaba hecha de roca helada y propulsada por chorros de gas al pasar por el Sol, debería haber exhibido una cola que resolvería la cuestión de su origen, pero nunca se encontró ninguna cola. Ahora, en un nuevo estudio que está actualmente bajo supervisión por algunos compañeros, realizado por Roman Rafikov, un astrofísico de la Universidad de Cambridge, sostiene que "las mismas fuerzas que parecían haber acelerado ‘Oumuamua también deberían haber producido una cola y a la vez deberían haber afectado su giro. En particular, la aceleración habría torsionado a ‘Oumuamua a tal grado que se habría roto, rompiéndose en pedazos más pequeños. Si ‘Oumuamua fuera un cometa, argumenta, no habría sobrevivido."

Rafikov además agrega: “Hay pruebas muy sólidas e inequívocas en ambos lados. Si es un asteroide, entonces es realmente inusual, con escenarios exóticos para su formación. Básicamente, es un mensajero de una estrella muerta”. Además él anteriormente propuso un escenario, en el que una estrella común muere, formando una enana blanca, y en el proceso destroza un planeta y lanza fragmentos a través de la galaxia. "‘Oumuamua es uno de esos fragmentos. Además, los investigadores han tratado de identificar el sistema estelar donde se originó ‘Oumuamua al analizar los nuevos datos de lanzamiento del telescopio espacial Gaia. Tal vez provenga de un sistema estelar binario, o un sistema con un planeta gigante, cualquiera de los cuales podría haber lanzado el objeto al espacio interestelar."

Una conclusión para varios astrónomos es que las rocas espaciales no necesariamente encajan en una de dos categorías completamente separadas. Michele Bannister, astrónoma de la Queen’s University Belfast en Irlanda del Norte, comentó: “Hay mucho más de una gradación entre lo que es un cometa y lo que es un asteroide. Siento que estamos luchando por un binario innecesario aquí”.

Y aunque ‘Oumuamua fue el primer visitante desde fuera del sistema solar, los astrónomos pronto tendrán más cosas que resolver. Las estimaciones indican que el Large Synoptic Survey Telescope, programado para ver su «primera luz» en 2021 en Chile, podría encontrar hasta uno de esos objetos por año durante una década. Bannister agregó: “Lo que espero que ‘Oumuamua nos enseñe es que los sistemas planetarios crecen y evolucionan. Crean billones de pequeños planetesimales en toda la galaxia, y algunos de ellos vendrán a visitarnos de vez en cuando”.

Por: Nathalia Ortiz

Compartir en Facebook
Compartir en Linkedin
Compartir en Twitter
Publicado: 29-04-2019

Comentarios: