5 señales claras de que eres víctima de un hombre tóxico

Apuntan a que 1 de cada 100 personas presentan rasgos'tóxicos'.

En apariencia, son personas normales.Se mueven con soltura entre las sombras, el desánimo, el sentimiento de culpa y la manipulación. Una delicia. Pero ahí están, disfrazados de parejas amorosas. Llegando incluso a hacerle dudar de si será cosa suya; si realmente usted será el iluso, el sin sustancia. Son las personas "tóxicas".

1. NO DEJAN DE HABLAR DE ELLOS

Son profundamente egocéntricos. "Normalmente, suelen tener poca consideración por los sentimientos de los demás porque son muy poco empáticos", explica Matos. Su objetivo es instrumentalizar a los demás para obtener su propio beneficio y, por eso, uno de sus rasgos más comunes apunta a que siempre están mirándose el ombligo. Son maestros del "mimimi-yoyoyo".

2. LE CONTAGIAN SU PESIMISMO

Aunque a veces lo camuflen. "El perfil de persona 'tóxica' es cambiante en cada caso, y no tienen por qué responder a todas las señales", aclara la psicóloga Bastor. No obstante, la actitud pesimista es habitual, "a pesar de que no sea evidente y esté disimulada con una suerte de optimismo vacío", continúa la experta. Al ser también muy duchos en el dominio del lenguaje, sus frases presentarán un presumible buen humor aunque, en el fondo, el poso oscuro quedará patente si se analizan sus palabras al detalle.

3. TERMINA DÁNDOLES PENA

Siempre victimizándose, siempre haciéndose los mártires. Y lo peor: sin hacer nada por cambiar su situación. Compartir conversaciones con ellos supone dejar que asolen nuestro buen humor puesto que, para ellos, todo será horrible. "Pretenderán además que, habiéndonos levantado dolor de cabeza, seamos nosotros los que hagamos su 'trabajo sucio', estallando contra una realidad que, si bien a nosotros no nos perturba, termina por hacerlo después de habernos contagiado de su espíritu victimista", explica Bastor.

4. NO LE DEJAN NI A SOL NI A SOMBRA

Le quieren para usted, en exclusiva. Son profundamente dependientes y terminan minando sus derechos y su autonomía, secuestrándoles. "Tanto emocional como físicamente, puesto que nos quieren tener siempre a su lado", avanza Matos.

Primero, una llamada; después, un profundo enfado al no atender la segunda, para tratar de convertir esa conversación telefónica diaria en costumbre. "Para cuando queremos darnos cuenta, el 'tóxico' nos ha aislado y separado de nuestras rutinas y amistades porque son, además, muy 'succionadores", confirma el psicólogo.

5. MINIMIZA CUALQUIER ÉXITO AJENO

La envidia es otra de las señales. "Al no tener empatía, minimizan y minusvaloran los éxitos de los demás, y también los de su 'víctima", afirma el experto en gestión de la tristeza Jesús Matos. No saben gestionar sus emociones y carecen de capacidades para actuar de forma saludable, por lo que cualquier rédito logrado por los demás es un factor a abatir.

Por: Grecia Sotomayor Araujo

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Publicado: 29-04-2019

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