Hace 44 años se envió un mensaje a 25.000 años luz de distancia

¡Y 28 años después llegó la respuesta!

En el año 1974, el radiotelescopio de Arecibo, ubicado en Puerto Rico, envió al espacio un mensaje como única vez, por medio de ondas de radio en frecuencia modulada (escucha aquí el mensaje), con motivo de la remodelación del radio telescopio, que por cierto es el más grande del mundo.


Se envió en dirección al cúmulo globular M13 (también conocido como el Cúmulo de Hércules), a 25.000 años luz de distancia, porque era un cúmulo estelar cercano en el cielo en ese punto y lugar. El mensaje se componía de 1.679 bits binarios (es decir, sólo unos y ceros) y se tardó menos de tres minutos en enviarse. La cifra de bits no es al azar. Es un número semiprimo (es decir, el producto de dos números primos, en este caso, 73 y 23) y el mensaje se compone de 73 filas y 23 columnas. El mensaje al interpretarse de manera correcta, se traduce a imágenes, carácteres y espacios. En la siguiente imagen que viene a continuación podemos observarlo:



En este mensaje se señalaban datos respecto a los seres humanos, tales como: el sistema de numeración empleado, los componentes básicos que lo conforman, los nucleótidos del ADN así como su estructura, altura y forma antropomórfica; el sistema solar y planeta donde vivimos; la población de la Tierra y finalmente las dimensiones de la antena desde donde se emitía esa señal.

Nadie se lo esperó, pero el 13 de agosto del año 2000 apareció el primer mensaje extraño, el cual era una figura cerca del radiotelescopio de Chilbolton, en Inglaterra. Su geometría matemática era de tipo fractal, y no se parecía a ninguna otra figura aparecida en años anteriores. Tenía la peculiaridad de haberse presentado en terrenos que pertenecían al ejército británico, con lo que quedaba rápidamente descartada la intrusión de bromistas o aficionados.



Luego de esto, pasaron exactamente 28 años (14 de Agosto de 2001) donde apareció en las cercanías del radiotelescopio de Chilbolton la contestación precisa a ese mensaje. Básicamente, los extraterrestres habían utilizado el mismo formato que el empleado por los científicos Frank Drake y Carl Sagan desde Arecibo, es decir, un rectángulo leído de arriba hacia abajo y en el cual nos explicaban cómo es su raza.


La primera era un extraño rostro, con rasgos aparentemente humanos, el cual da la impresión de ser prácticamente una fotografía impresa en el campo. De entre las múltiples lecturas que se podrían hacer, podríamos destacar cuatro opciones:

1. Representa un ser humano con los ojos cegados, metáfora de nuestro proceder ante la presencia de los OVNIS.

2. Representa un ser que no procede del planeta tierra y que manda una fotografía de sí mismo para concienciarnos de su existencia.

3. Representa algo importante para la civilización que lo escribe: su firma, o en lo que ellos creen. Su representación de poder, o su Dios.

4. Representa una cara humana retratada desde muy cerca, demostrando que nos conocen perfectamente, tanto como para escribirnos nuestro rostro en un campo.

La segunda figura representaba exactamente el mismo mensaje enviado por los científicos Frank Drake y Carl Sagan en 1974, con las modificaciones que tendría una respuesta del mismo tipo, indicando los datos de otra civilización: inclusión del silicio entre sus átomos de vida, una triple cadena de ADN, una fisionomía parecida a la de los grises tantas veces estudiados en la ufología (cuerpo pequeño, cráneo grande), una población de más de 25.000 millones de seres, una altura de 1.26 m, y una antena que venía representado en el dibujo que veíamos en el año 2000.

Lo más interesante, sin embargo, es otro mensaje codificado dentro de un círculo de cultivo conocido como la Formación Crabwood, que apareció en 2002, también en Reino Unido. Este círculo de cultivo contiene la imagen de un extraterrestre junto con un círculo que incluye otro mensaje binario. Cuando se decodifica utilizando un código ASCII binario de 8 bits se puede leer un intrigante mensaje con frases como “hay buenos ahí fuera” o “nos oponemos a la decepción”.


Hoy en día este tema sigue siendo completamente ignorado por muchas personas. Tal vez los científicos en el año 1974 fueron pioneros con la comunicación fuera de la Tierra, o tal vez no. Pero aún así el tema no deja de sorprendernos y preguntarnos, ¿qué pasa realmente allá afuera? Los mensajes están en la Tierra, ¿cuándo seremos capaces de verlos realmente?

Por: Nathalia Ortiz

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Publicado: 29-04-2019

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